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"No puedo explicar lo que quiero decir. Y aunque pudiera, no estoy seguro de si querría hacerlo." - J.D Salinger

Reseñas (Literatura Juvenil)


Hola, terrícolas!

Creo que estará bien comenzar esta sección con (ñeñeñeñe os he pillado, no van a ser LJDH XD) con un libro que se llama La Declaración. ¿Por qué? Resulta que es el libro que más me ha gustado del verano con que... Empecemos ^^ [no seáis malos, eh. Que esta es mi primera “reseña” (llamémosla de alguna forma)].

Ficha Técnica del Libro.

Título en español: La Declaración.
Título original: The Declaration.
Autor/a: Gemma Malley.
Editorial: Salamandra.
Páginas: 253 (corto pero intenso).
Encuadernación: Tapa dura sin solapas.
Ciencia Ficción.


Se lleva un 5/5. Magnífico.
(Quiero aclarar antes de nada que soy muy crítica. Es difícil que un libro me “requeteencante” Así que este 5 no es porque sea muy blanda y, ¡ale! A poner cincos a todos los libros que lea. Es porque se lo merece y quería empezar con... Buen pie XD).

Sin spoilers :D

Sipnosis (del libro):

Me llamo Anna y no debería estar aquí. No debería existir. Pero existo.” Año 2140, Inglaterra. La creación de un fármaco contra el envejecimiento ha permitido vencer la enfermedad y la muerte. Con el fin de evitar la superpoblación del planeta, se promulga la Declaración, ley fundamental que prohíbe a las parejas tener hijos. Las personas que nacen a pesar de esta ley se denominan Excedentes y no tienen derecho a vivir en el mundo de los Legales, pero, adiestrados correctamente, pueden ser muy valiosos como mano de obra esclavizada y desechable. Anna tiene quince años y es una Excedente. Despojada de su apellido, de su pasado y recluida en un centro de internamiento, su vida se reduce a trabajar duro para convertirse en Empleada Valiosa. Sin embargo, la llegada de un misterioso joven llamado Peter dará un giro radical a su vida, hasta el punto de hacer tambalear el siniestro orden social que la arrogancia y la codicia del hombre han creado.

Lo mejor y lo peor:

Lo mejor: Leer lo que Anna escribe en su diario. También la historia de por qué crearon la Longevidad.

Lo peor: Que Salamandra no haya publicado las continuaciones de “La Declaración”.

Opinión:

Anna Covey o, Excedenta Anna, como ella prefiere es una chica que cree realmente que el hecho de haber nacido es una desgracia. Es triste pero así es.
Frustra bastante que a los pobres niños les convenzan de ello. A medida que transcurre la historia y te fijas en lo que Anna siente, el rechazo hacia sí misma, dan unas ganas sobrehumanas de gritarle que ella no tiene la culpa.
La idea de la “inmortalidad” no es nueva pero Gemma Malley hace de ello algo con lo que es entretenido lidiar, ¿no? Es decir, podría haberte contado directamente que “hace años encontraron una cura para no morir nunca” y de ahí pasar a la acción de rebelarse contra la Longevidad. Pero no, Gemma te cuenta poco a poco, mientras los personajes se van formando y cobrando vida en tu cabeza, la historia de por qué la inventaron, la historia de los Excentes, la historia de los refugiados y como evoluciona la relación de la chica y Peter.

Por otra parte, tengo que decir que yo soy muy pesada a la hora de imaginarme a los personajes físicamente. Es algo que para mí es importante, el aspecto, que me dice mucho de los personajes y sobretodo me ayuda a crear esa película que hago en la cabeza con cada palabra del libro. El problema es este: No hay NI UNA SOLA descripción de NI UN SOLO personaje. Doy por sentado que la autora lo hizo a propósito pero no veo que resultado o que ventaja da a la historia. Me ponía realmente nerviosa no poder imaginar a los personajes. Pero eso es cosa de la mente y de la imaginación de cada lector.

La pluma de Gemma Malley no es lo que se dice “fresca y ágil”, algo que muchísimos lectores buscan en un libro. Tampoco abunda el diálogo.
Pero no creo que haya de qué preocuparse. Cuando estás leyendo te olvidas de los diálogos y solo piensas y rezas para que Anna y Peter puedan salir de los tremendos líos en los que se meten cada dos por tres.
Es una agonía la que se siente TODO EL MALDITO RATO. Cada vez que pasas una página se te pone el corazón en la boca y cuando Anna contiene la respiración, tú también lo haces.

A pesar de ser en tercera persona y pasado... Lo sientes. Te preocupas por lo que pasa. Es una sensación inhumana de querer ayudar a los protagonistas, de querer asesinar a otros.

Los malos del libro son muy malos (seh, que bien me explico). Son personas de carne y hueso y eso es lo que da más miedo, como pueden llegar a ser las personas.

La Declaración es una de esas historias que te hace pensar en “como puede acabar la sociedad si...” o “como viviríamos si esto fuese así...”. Algo que me encanta.

Pasemos a los personajes. ¿Qué decir de ellos?
Anna. ¡Ay! Anna. Es que da pena la chica. En todos los sentidos. Como dije antes, da muchísima rabia que alguien pueda pensar que no tiene derecho a vivir, nada menos.
Es más impactante aún ver como los “legales” le incitan a odiar a sus padres por haberla tenido.
Pero ahí está Peter. Peter es un chico, digamos “héroe”. La hace recapacitar y darse cuenta de “lo bella y maravillosa que es” y que además “tiene todo el derecho del mundo a ser feliz, viviendo entre amigos de verdad”. Vale, todo eso está muy bien pero, dime: ¿Habría llegado Anna a lo mejor a descubrir por sí misma lo que valía? Es algo que no entiendo, siempre tiene que haber un personaje-psicólogo (ejem, personajes normalmente masculinos, ejem).

Cada vez que leía el nombre “Señora Pincent” me entraba el instinto asesino-sádico. Es que no sé como puedo odiar TANTO a un personaje. Es mala como un sabañón. Y me quedo corta.
La pondremos en el tópico de “psicópata incurable”.

También quiero destacar a un personaje más que, sinceramente, no sé que pensar de ella: La señora Sharpe (la primera vez que lo leí comprendí “Sharpey” XD).
Esta mujer me llegó a caer irrefutablemente bien. Es tan buena persona... Pero a medida que lees, dudas de cómo pensar de ella. También son comprensibles todas sus acciones: Las buenas y las no tan buenas. Eso es cuestionable, ¿sabéis? Si te pones en la piel de Anna, esas “acciones no tan buenas”, son IMPERDONABLES pero si te pones en la piel de la señora Sharpe, la comprendes perfectamente. Yo hubiese hecho lo mismo que ella... Ahí lo dejo. No quiero dar spoilers.
Para finalizar, si tuviese que decir algo a la editorial... Por favor, por lo que más queráis, publicad la segunda parte y la tercera.
Aclaración: Este libro no tuvo mucho éxito (cosas incompresiblemente incompresibles que ocurren en la vida ¬¬) y no llegaron a publicar las continuaciones D: Es una verdadera pena...

Aquí termina mi reseña. Sé que ma´mala no puede ser, pero es la primera, espero de bastantes. Ya me diréis que os ha parecido ^^ Gracias por leer.